Una de las actividades que podemos realizar tanto si es invierno como verano es nadar. Claro que siempre es mejor la playa y estar al aire libre, o bien buscar una piscina sin mucho cloro, que alguna hay! Se dice que es el deporte más completo ya que no fuerzas ningún músculo y aprender a nadar es esencial para los niños. Entre los beneficios he encontrado estos:

¿Qué aporta el agua a los niños? *

  • Aumenta la habilidad corporal
  • Estimula la propiocepción y el tacto
  • Despierta reflejos y capacidad de supervivencia
  • Enriquece las experiencias motrices del niño
  • Los ayuda a mantenerse en forma y a mejorar la tonicidad
  • Fortalece la capacidad respiratoria
  • Aumenta su resistencia
  • Los ayuda a relajarse
  • Estimula la conciencia y la habilidad para salir de las dificultades
  • Les da buena capacidad de adaptación a los cambios
  • Los dota de seguridad y confianza, ya que un niño que puede dominar su cuerpo en un medio tan inseguro se siente muy satisfecho
  • Fortalece el vínculo entre la madre o el padre y el bebé
  • Complementa el aprendizaje en tierra.


*Extraído del libro “Bebès a l’aigua!” de Noemí Suriol Puigvert (Traducción al castellano de J. Castelló)

Ahora que viene el fin de semana aprovecharemos e iremos a la piscina, cubierta claro 😉